Vinos de Austria: Una propuesta vitivinícola que no te esperabas

05 dic 2014

 Por Julio Armas Twitter: @JulioArmas  

Usualmente, podemos representar a los países y sus principales acervos culturales a partir de categorías más bien cerradas. Por ejemplo, España significa corridas de toros, tapas y flamenco. Inglaterra, el Big Ben, los Beatles y el 5 o’ Clock Tea. Siguiendo esa línea, Austria representaría la sinfónica de Viena, su maravilloso ballet nacional y la tierra que vio nacer a Mozart.

Sin embargo, la patria de este Maestro compositor tiene mucho más que ofrecer además de salchichas, cervezas y su tradicional música clásica. Hoy en día, Austria se abre lugar entre las grandes potencias vitivinícolas ofreciendo propuestas de calidad internacional más que tentadoras. Hoy, les contaré sobre los vinos de Austria y les presentaré a un productor que vale la pena conocer: Rainer Wess.

Tal vez, luego de leer estas líneas, les resulte raro imaginar a Austria como un país productor de vinos. Claro, a la hora de pensar en grandes regiones vitivinícolas, lo primero que se le viene a uno a la mente es Mendoza, El Valle de Napa, Borgoña o la Toscana, entre otros sitios. Pero como siempre me gusta afirmar, el mundo del vino es mucho más amplio y diverso de lo que uno cree. Lo importante es abrir los sentidos, la mente y la intuición para animarse a probar vinos de geografías a las que no estamos acostumbrados, como en este caso, Austria.

Rainer Wess: un productor que ningún amante del vino debería darse el lujo de ignorar

En el 2003, tras varios años de experiencias de producción en California y Francia con gigantes de la industria como Robert Mondavi, Chateau l'Angelus y Château Cheval Blanc entre otros, Wess decidió instalarse en Austria, su patria natal. Más específicamente, eligió el valle del Wachau, que cuenta con 1500 hectáreas de viñedos. Si algún día viajas a Austria, no dejes de conocer este lugar: se trata de una de las zonas turísticas más atractivas por sus pintorescos y tranquilos paisajes con castillos donde casi todos los habitantes viven del vino.

Hablar de Rainer Wess es referirse a un productor boutique con limitadas y muy esperadas producciones que añada tras añada desaparecen tras ser introducidas al mercado. Por eso, hay que reservar sus productos con antelación, ya que no es extraño encontrar que sus botellas están “sold-out” poco después de salir a la venta. Esto se debe a que Wess apunta a producir los vinos más puros, frescos y elegantes posibles, con una clara expresión varietal y del terroir. Al acercarse la época de vendimia, usualmente a inicios de Octubre, Rainer se asegura que las uvas tengan el equilibrio óptimo de madurez y acidez, sin botrytis. Las uvas son recogidas a mano y transportadas en pequeños lotes a la bodega para asegurar la más completa expresión de la variedad y el viñedo. Realmente, un verdadero placer para los sentidos.

La actual bodega de Rainer está construida en la antigua cava de un monasterio de más de 300 años de antigüedad, muy cerca a los viñedos ubicados en el área de Sandgrube en Krems. La técnica en el proceso del vino se basa en el principio de la gravedad para asegurar el delicado proceso de las uvas.

Sus vinos se producen en los valles del Wachau y Krems en baja Austria (Niederösterreich) Rainer, dedicado a la producción únicamente de Grüner Veltliner y Riesling, tiene seis líneas de vinos, Wachauer, Kremstal, Stein-Und-Krems, Sussenberg y dos líneas de vinos Single Vineyard procedentes de los viñedos Loibenberg en el Wachau y Pfaffenberg en Krems.

Grüner Veltliner: un emblema austríaco que brilla en el mundo

Grüner Veltliner es la cepa emblemática de Austria y de la que se obtiene un vino encantador, vivaz y seco, perfumado y exótico con equilibrada acidez. Se trata de una bebida perfecta para maridar la cocina marina, ensaladas, aves y es maridaje muy acertado con espárragos y alcachofas, dos alimentos que son difíciles de conjugar a la perfección con un vino de alta gama.

Cuando hablamos de la Baja Austria (Niederösterreich), -que es donde se ubica el valle de Wachau-, nos referimos al meridiano 47º, una latitud que implica un clima templado ideal para la maduración aromática de las uvas. Con respecto a la geografía de esta área, podemos mencionar un constante recambio de aire tanto frío como caliente, veranos cálidos y otoños suaves. El hecho de que su microclima permite aumentar el contraste de temperatura entre la noche y el día, tiene por efecto el retener la madurez de la uva y por lo tanto concentrar las sustancias aromáticas.  Por otro lado, es importante remarcar la influencia del  Danubio y el lago Neusiedl a la hora de regular las temperaturas alternadas, generando un carácter continental heterogéneo y difícil de comprender.  

Otro factor a tener en cuenta son los suelos mayoritariamente de granito a los que las cepas Riesling y Grüner Veltliner se adaptan a la perfección confiriendo características minerales tan innatas en estos vinos. La mayoría de los viñedos se disponen en escarpadas terrazas, por lo que ningún tipo de mecanización es posible. Todo esto da lugar a un escenario perfecto para la producción de vinos de impecable calidad, sobre todo los vinos blancos.

Lo más interesante de los vinos blancos austríacos, y en especial, de la Gruner Veltliner, es su capacidad para romper todos los esquemas y límites establecidos. Estos vinos tienen un potencial de envejecimiento que resulta inusual en otros vinos blancos. De hecho, puedes encontrar en el mercado vinos de 10 años o más que muestran una perfecta evolución y condición. Definitivamente, implican una experiencia sensorial que permite a los más ávidos enófilos expandir sus fronteras más allá del nuevo mundo.

Austria y sus vinos: algo de historia

Como hemos visto, los vinos de Austria tienen características únicas que los convierten en importantes exponentes de calidad internacional. Todo esto se debe a la tierra en la que son producidos. El Riesling, por ejemplo, cuenta con una mineralidad y estructura que solo un clima templado las tierras del valle del Wachau pueden ofrecer. 

Sin embargo, es curioso que, siendo Austria el decimosexto productor de vinos del mundo y estando a la altura de los grandes productores, aún no cuente con la “fama” que se merece. De a poco, sin embargo, se está abriendo camino entre los grandes pesos pesados del vino, habiendo obtenido primeros puestos en reconocidos eventos de cata de prestigio internacional.

La famosa Master of Wine y periodista británica Jancis Robinson se refiere así a los vinos austríacos: “hasta los años 90’s, habían muy pocos amantes del vino fuera de Austria que conocieran la Grüner Veltliner. Hoy en día, ningún restaurant que se respete, tanto en NY como en Hong Kong, debería dejar de ofrecer al menos una botella de  este vino emblemático de Austria”. “Los vinos austríacos se han vuelto tan emocionantes y de alta gama  que ningún enófilo puede permitirse el lujo de ignorar”.

Por otro lado, la creación en 1984 de una confederación de productores llamada "Vinea Wachau Nobilis Districtus" fue el detonante que ha impulsado al crecimiento de esta región y sus vinos. Actualmente, los jóvenes productores vitivinícolas de la región no dudan en experimentar con nuevas técnicas de vinificación o nuevas uvas, lo cual los convierte en grandes promesas que seguro darán que hablar en un futuro próximo.

Tanta tradición enológica no debe impactarnos: las primeras pepitas de uva que se encontraron en la Baja Austria datan de la Edad de Bronce, y desde el siglo III, la producción sistemática de vinos no ha cesado. Hoy en día, la herencia vitivinícola está más presente que nunca, sobre todo si se toma en cuenta la gran cantidad de seminarios, eventos, conferencias y escuelas dedicadas al mundo del vino que hay en esta área.

Uno de los pueblos más referidos a la producción vitivinícola, (imposible de ignorar en este artículo) es Krems, con más de mil años de antigüedad. Sin dudas, su riqueza siempre se ha relacionado con la cultura del vino. De hecho, el estatuto de sus derechos, fechado en el 1300, reza: “el honor de la ciudad se encuentra principalmente en sus viñedos". Hoy en día, las mil hectáreas de viñedos que pertenecen a la ciudad de Krems (de 25 mil habitantes) son cultivadas por cientos de pequeñas fincas vitícolas. A pesar de que hoy la industria del vino no sea su principal fuente de ingreso,  su “joya” sigue siendo la calidad y reputación de sus maravillosos vinos.

Con esto, espero haberlos alentado a probar los maravillosos vinos de Rainer y de Austria. Definitivamente, prometen una experiencia que ningún amante del vino se debe perder. Sobre todo, si se tiene en cuenta la proximidad de las fiestas de fin de año y el verano que ya está por llegar. Si decides cocinar un pavo navideño, no dejes de maridarlo con los vinos austríacos de Rainer Wess. ¡Tu familia estará agradecida!

Descubre los vinos de Rainer en www.elclubdecata.com 

Publicado en la revista de Epicur Gourmet Club Edicion Diciembre 2014