Mencía del Bierzo, el resurgimiento de una cepa autóctona

20 sep 2016

 

Mencía es el nombre de una uva tinta que fue introducida en la época de la Antigua Roma al noroeste de la Península Ibérica y actualmente representa el 75% de la plantación total de la D.O. Bierzo, la cual está situada entre León y Zamora, legalmente reconocida en las comunidades de Asturias, Castilla y León y Galicia, donde se la conoce también como Negra Brava, Negra y Negro.

La historia cuenta que dos mil años atrás, el vino producido en algunas de esas tierras se trasladaba a la Roma Imperial para disfrute de los emperadores y se pueden encontrar referencias a las viñas del Bierzo y Valdeorras en citas del romano Plinio, en el siglo II después de Cristo. Luego, con la caída del Imperio Romano, desaparecieron numerosas uvas autóctonas y la opulencia del mercado vitivinícola que asomaba.

El resurgimiento de esta uva, se le atribuye al desarrollo comercial de los monasterios medievales, que aportaron a la época nuevas técnicas y recetas vinícolas, pero también al incesante transito del camino de Santiago de Compostela, por el cual se fueron extendiendo los viñedos y el vino de la región se convirtió en un bien preciado, a tal punto, que con estos caldos, se pagaban los milagros a los santos de la comarca, los impuestos y otras necesidades carnales. Con la llegada de la filoxera a Galicia, en 1880, se terminó por desbastar un mercado promisorio que venía siendo golpeado por la peste del Oídio del 1945. Fue recién en el siglo XX y luego de muchos traspiés, que los vinos del Bierzo lograron ser categorizados y reconocidos como una denominación, por fin en 1989 el Noroeste de la península comenzaba a gozar de vinos tintos de calidad bajo una nueva y prometedora denominación, la D.O. Bierzo.

La Mencía, como cepa tinta autóctona, produce vinos aromáticos y frutados, con una clara expresión a frutas rojas y de un subido color, la nota floral es una característica que destaca a esta variedad por sobre todas las otras tintas, tiene facilidad para generar alcoholes elevados y un buen nivel de acidez que le otorga una posibilidad de crianza longeva y pareja, expresa con soltura la complejidad de este suelo rico en minerales. Si bien la personalidad de esta cepa, fue reconocida tiempo atrás por dar vinos fáciles, ligeros y de poco carácter, en la actualidad es considerada como una de las uvas más interesantes de España, gracias al trabajo de investigación y a la inversión de curiosos enólogos y arriesgados grupos vitivinícolas que supieron ver en esta uva casi extinta un potencial superior.

Alfredo Marqués, un joven nacido en Bierzo, fue inspirado desde pequeño por la pasión que su abuelo supo trasmitirle, con tan solo 16 años elaboraba su primer vino, sin ningún conocimiento académico, pero con una gran enseñanza, la devoción y el amor por su tierra. Movido por su pasión, en 1990 se hizo acreedor de un terreno donde junto a sus amigos construyó un centro de investigación para observar el potencial de los vinos de la zona, donde actualmente se erige Bodegas Pittacum, la cual pertenece desde el 2002, al afamado grupo Terras Gauda. Marqués, fue absorbido como gerente comercial y responsable de transmitir la historia y la vida de una cepa sin igual.

En el Perú, pueden disfrutar de los vinos de Bodega Pittacum, una auténtica expresión de Mencía del Bierzo en vinos que tienen entre 3 y 14 meses de paso por barrica. Petit Pittacum, Pittacum Barrica, Pittacum Aurea y el fresco y chispeante Petit Rosado de Mencía y Godello. Queremos los descubran y disfruten tanto como nosotros.