Portafolio

Herdade do Esporão

Enmarcada en el corazón de la planicie alentejana, la ciudad histórica de Reguengos de Monsaraz es la localidad más próxima a Herdade do Esporão. Situada a poco más de 180 kilómetros de Lisboa, la finca tiene una historia que data del siglo XIII, concretamente del año 1267, y se beneficia de una riqueza paisajística única donde se superponen paisajes de ríos, viñedos, olivares y un gran lago central. 

Los viñedos se extienden entre más de 460 hectáreas sobre suelos predominantemente graníticos. En total la propiedad cuenta con unas 1200 hectáreas de terreno, una amplitud enorme que para recorrerla entera en muchos casos utilizan helicópteros. 

Herdade do Esporão alberga un terroir único, fruto de la alianza de un clima particular, regulado y mitigado en parte por su gran lago central, sus diferentes tipos de suelo, las diferentes exposiciones y el vasto patrimonio vitícola entre uvas autóctonas e internacionales. 

El paisaje se compone de suaves llanuras onduladas que ocupan cerca de 1500 hectáreas de superficie total de las cuales 460 hectáreas corresponden a viñedos y cerca de 80 hectáreas a olivares. El clima, cálido, se suaviza ligeramente por la gran masa del lago central (que ocupa unas 120 hectáreas). Esta región se beneficia de muchas horas de sol y sus suelos, pobres, derivan de rocas eruptivas. La finca alberga un patrimonio de 194 castas plantadas, 37 de ellas en pleno rendimiento. Algunas de las viñas sobrepasan los 40 años de edad, aportando singularidad en los vinos. 

De entre todas las sub-regiones en el Alentejo, se escogió Reguengos de Monsaraz porque era la única que garantizaba vinos elegantes y con gran estructura por la combinación de suelos graníticos pobres y un clima cálido con días calurosos y frías noches. Es aquí donde se consiguen un buen balance que oscila entre la vivacidad de los primeros años y su posterior potencial de envejecimiento. 

El Alentejo es la región vinícola más extensa y calurosa de Portugal. Se encuentra ubicada en el centro-sur del país y literalmente significa “más allá del Tajo”. El paisaje es sobre todo de suaves colinas y llanuras, pero si tenemos que destacar una zona sobre las demás esa sería Reguengos de Monsaraz. 

Allí, en una enorme propiedad, se erige Herdade do Esporão, una bodega que ha supuesto un auténtico revulsivo en una zona que durante muchos años estuvo deprimida. La región del Alentejo ha tenido durante años fama de segundona dado el gran prestigio de la zona del Douro, pero entre sus asequibles vinos se pueden encontrar gratas sorpresas con los de Esporão. De hecho, es la bodega pionera en adopción de técnicas de vinificación modernas y un uso sostenible de los viñedos, aportando una calidad y diferenciación sin parangón. 

Por su cercanía con Extremadura, podríamos decir que comparten prácticamente el mismo tipo de clima y suelo, pero su gran diferencia respecto a tierras patrias la encontramos en las variedades, un amplio patrimonio de uvas autóctonas que aportan personalidad a sus vinos. Es una zona netamente calurosa, pero en Esporão cuentan con dos armas secretas que juegan a su favor. En primer lugar, un gran lago que se extiende por 120 hectáreas de la finca, proporcionando humedad. En segundo lugar, el paisaje de encinares que les rodea juega un papel fundamental, y no sólo porque adorne el paisaje, sino porque sus hojas perennes, gruesas y pequeñas, permiten reducir al máximo las pérdidas de agua por evaporación, una estrategia que ha resultado eficaz en ambientes tan calurosos como este. 

Destacable también es el papel que juega su enólogo David Baverstock, un australiano que lleva ya 22 años en Esporão y del que estamos convencidos es parte de las razones del éxito de esta bodega. No sólo porque ha aportado consistencia al proyecto y una buena reputación añada tras añada, sino porque ha sabido complacer tanto a los aficionados, que buscan vinos disfrutables con precios asequibles, como a los más entendidos, resolviendo una complicada ecuación entre calidad y excelencia a pesar de los grandes números de su producción. 

Si el viñedo representa el pulmón de Herdade do Esporão, la bodega sería entonces el corazón que bombea a buen ritmo las uvas que nacen en la finca. La primera edificación de bodega se creó en 1985 y fue diseñada para funcionar casi exclusivamente con la ayuda de la gravedad. Posteriormente se complementó con una serie de salas subterráneas y túneles que les han permitido controlar la temperatura y humedad natural. En 2002 se decidió construir una segunda bodega, que les permite hacer vinificaciones separadas. Inmediatamente después, se construyó una tercera bodega (lagares) en la que se diseñan los vinos más exclusivos de la bodega.

 

Vinos